Suelo de goma en gimnasios: el método correcto y lo que lo destroza GRUPO LICOE EXCELENCIA RESULTADOS

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El caucho absorbe lo que se le aplica. Esa es toda la explicación de por qué un limpiador inadecuado no ensucia un suelo de gimnasio: lo estropea de forma permanente.

Es el pavimento estándar en salas de entrenamiento por su absorción de impactos, su resistencia y su comportamiento antideslizante. Pero su microporosidad, que es lo que le da esas propiedades, lo hace especialmente sensible a disolventes, ácidos y alcalinos fuertes.

El método diario

1. Barrido o aspirado en seco

Retira polvo, arenilla y restos de calzado. Es el paso más importante para conservar el pavimento: la arenilla actúa como abrasivo bajo el peso del material y de los usuarios. En instalaciones de uso intensivo conviene repetirlo varias veces al día.

2. Fregado con detergente neutro

Producto de pH entre 6 y 8, diluido según ficha técnica, con mopa bien escurrida o fregadora de baja humedad. El caucho no debe quedar encharcado en ningún momento.

3. Retirada del exceso de agua

El agua que penetra en las juntas entre losetas favorece la aparición de moho en la base, un problema que no se ve hasta que aparece el olor.

4. Secado

Ventilación o secado mecánico antes de reabrir la sala. Un suelo de caucho húmedo pierde parte de su efecto antideslizante.

La limpieza mensual en profundidad

El fregado diario no llega al interior de los poros. Una vez al mes es necesaria una limpieza mecánica con máquina rotativa de baja velocidad y cepillo de cerda suave: se aplica el detergente neutro, se deja actuar unos minutos y se recoge el agua sucia con aspirador de líquidos. Este procedimiento retira la suciedad incrustada sin agredir el material.

Los seis errores que degradan el pavimento

ErrorConsecuencia
LejíaDecoloración permanente
Disolventes o amoniacoDisolución de aglutinantes, pérdida de elasticidad
Agua a presión directaLevantamiento de juntas y humedad en la base
Cepillos de cerda duraRayado de la superficie
Encerado o abrillantadoPérdida del efecto antideslizante
EncharcamientoMoho bajo el pavimento y olores
Prácticas que acortan la vida útil de un suelo de caucho.

El encerado: un error con consecuencias de seguridad

Abrillantar un suelo de caucho para que «se vea mejor» elimina precisamente la propiedad por la que se instaló. En una sala de entrenamiento, eso deja de ser un problema estético para convertirse en un riesgo de lesión.

La desinfección: superficie de contacto directo

En un gimnasio el suelo no es solo pavimento: los usuarios se apoyan, se tumban y trabajan sobre él. La desinfección diaria es necesaria, pero con productos compatibles con el caucho y sin residuo pegajoso. Los desinfectantes con certificación EU Ecolabel y sin lejías cumplen ambas condiciones. El servicio programado para instalaciones de este tipo está en desinfección preventiva de instalaciones.

Cuidados que alargan la vida del pavimento

  • Felpudos en los accesos. Retienen buena parte de la arenilla antes de que entre en la sala. Es la medida más barata y la de mayor efecto.
  • Protectores bajo las máquinas. Distribuyen el peso puntual y evitan hundimientos permanentes.
  • Ventilación adecuada. Reduce la humedad ambiental y previene olores.
  • Revisión trimestral de juntas. Las losetas sueltas son riesgo de tropiezo y vía de entrada de agua.

El suelo forma parte de un plan más amplio que abarca vestuarios, zonas de máquinas y espacios comunes. El enfoque completo para instalaciones deportivas está en cómo se organiza la limpieza de instalaciones deportivas, y las técnicas aplicables a otros pavimentos técnicos en técnicas de limpieza industrial.

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