Treinta empresas de la Bahía de Cádiz, La Janda y el Campo de Gibraltar en el mismo salón. El motivo del encuentro no era comercial.
Cáritas Diocesana de Cádiz celebró en el Edificio Constitución 1812 de la Universidad de Cádiz su I Encuentro de Empresas y Entidades Colaboradoras, un espacio de reconocimiento a la colaboración solidaria que distintas organizaciones mantienen con la entidad. Grupo Licoe participó en el encuentro.
La jornada estuvo presidida por el obispo de la diócesis, monseñor Zornoza Boy, acompañado por el delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Cádiz y por el director y el secretario general de la entidad, con presencia de representantes del Ayuntamiento de Cádiz.
El argumento del encuentro
En su intervención, el director de Cáritas Diocesana de Cádiz subrayó una idea que ordenó buena parte de la jornada: la actividad económica de las empresas es lo que permite a muchas personas ejercer su derecho al trabajo y construir un futuro mejor para ellas y sus familias.
Es un planteamiento que desplaza el foco. No se trata de que las empresas donen, sino de que empleen. Y de que lo hagan también a quienes tienen más difícil acceder al mercado laboral por su cuenta.
Qué hace cada parte
Este tipo de alianzas funciona porque cada parte aporta algo que la otra no puede. La entidad social identifica y acompaña a las candidaturas, ofrece formación previa en competencias transversales y mantiene el seguimiento durante los primeros meses, que es cuando se producen la mayoría de los abandonos.
La empresa aporta lo que ninguna entidad social puede aportar: un puesto de trabajo real y remunerado, formación técnica específica del sector, tutorización interna y —si el proceso funciona— continuidad. El esquema completo de estos itinerarios está en cómo funciona un itinerario de inserción laboral.
Una entidad social puede formar a una persona. Solo una empresa puede contratarla. Por eso el itinerario necesita las dos mitades.
Por qué el sector servicios pesa tanto aquí
Las empresas de limpieza y servicios integrales son organizaciones intensivas en mano de obra, con demanda distribuida por todo el territorio y sin exigencia de titulación previa en la mayoría de puestos. Esa combinación las convierte en una de las principales puertas de entrada al empleo formal.
A ello se suma una carrera profesional interna real: el itinerario de operario a especialista y de ahí a encargado se recorre en el propio sector, algo que detallamos en promoción interna en empresas de limpieza y en las condiciones de acceso al empleo.
El contexto territorial
El encuentro reunió a empresas de la Bahía de Cádiz, La Janda y el Campo de Gibraltar, un ámbito con tasas de desempleo históricamente por encima de la media nacional. En territorios así, la colaboración entre tejido empresarial y entidades sociales deja de ser un complemento para convertirse en un mecanismo relevante de acceso al empleo. Grupo Licoe presta servicio en toda la provincia, según se detalla en empresa de limpieza en Cádiz.
Del gesto al indicador
La diferencia entre una acción de imagen y un compromiso real está en si se mide. Los indicadores existen y son verificables: personas incorporadas desde programas de inserción, tasa de permanencia a los doce meses, porcentaje de contratación indefinida y horas de formación por empleado. Es el mismo enfoque que aplicamos al conjunto de la responsabilidad social corporativa, donde además la contratación pública ha convertido varios de estos indicadores en criterio de adjudicación.